La deuda que crece mientras la miras
Una declaración no pagada no se queda quieta: cada mes que pasa suma intereses por mora sobre el saldo, y la deuda que hoy parece manejable mañana ya no lo es. Muchos contribuyentes lo saben y aun así la dejan para después, porque creen que pedir una facilidad de pago es un trámite largo, presencial y lleno de requisitos. En 2026, no lo es.
El Servicio de Rentas Internas permite fraccionar las deudas tributarias en cuotas de hasta 24 meses, con solicitud completamente en línea y sin costo. Es la diferencia entre una deuda que se vuelve impagable y un plan que sí cabe en tu flujo de caja.

Fraccionar la deuda a tiempo evita que los intereses por mora la vuelvan impagable
Ignorarla es la opción más cara
Dejar una deuda tributaria sin atender tiene consecuencias que van más allá de los intereses. Cuando la obligación entra en proceso coactivo, el SRI puede ordenar el bloqueo y embargo de valores en tus cuentas bancarias, y desde septiembre de 2026 unificó ese control: las entidades financieras deben reportar los saldos retenidos por un canal digital único, obligatorio desde el 1 de enero de 2027. La discrecionalidad se acabó; el cobro es inmediato y trazable.
A eso se suma una novedad de octubre de 2026: la Asamblea aprobó una reforma al Código Tributario que cambia cómo se calculan las multas. Ya no serán montos fijos en dólares, sino valores calculados con base en el salario básico unificado, que se actualiza cada año. En la práctica, las sanciones se encarecen solas con el tiempo. La misma reforma permite que la administración declare de oficio la prescripción de deudas y prioriza las notificaciones electrónicas al correo o buzón tributario que hayas registrado.
El mensaje es claro: el sistema premia al que se acerca a regularizar y castiga cada vez más fuerte al que espera.
El trámite, paso a paso, sin salir de casa
Pedir la facilidad de pago toma minutos si tienes dos cosas en orden:
- **Cuenta bancaria registrada.** El débito de las cuotas se hace desde una cuenta a tu nombre registrada en el SRI. Sin cuenta registrada no hay solicitud.
- **Datos de contacto actualizados.** Teléfono y correo electrónico al día, porque por ahí llegan las notificaciones del plan.
Con eso listo, ingresa a SRI en línea, abre el menú Deudas y elige la opción de facilidades de pago en línea. Seleccionas las obligaciones que quieres incluir, configuras el plazo —hasta 24 meses— y envías la solicitud. El trámite no tiene costo y también puede hacerse presencial en las agencias del SRI.
Dos advertencias honestas: los intereses por mora se siguen generando sobre el saldo durante la facilidad, así que mientras más corto el plazo, menos pagas en total. Y si tu deuda ya está en coactiva y necesitas más de 24 meses, el SRI te pedirá una garantía específica. La facilidad conviene cuando la pides temprano, no cuando la coactiva ya tocó tu cuenta.
Saber cuánto debes antes de fraccionarlo
El error más común al pedir facilidades no es el trámite: es no saber el monto real de la deuda. Entre el capital, los intereses acumulados y las multas, la cifra que tienes en la cabeza rara vez coincide con la del sistema. Y un plan de pagos calculado sobre un número equivocado se incumple al tercer mes.
Por eso el primer paso de cualquier regularización seria es conciliar: listar cada obligación pendiente con su capital, sus intereses y su estado. Ekicont te ayuda precisamente con esa parte silenciosa del trabajo: tus obligaciones registradas, tus pagos aplicados y tu saldo real visible antes de sentarte a configurar las cuotas. Fraccionar una deuda que conoces al centavo es un plan; fraccionar una que adivinas es una apuesta.
Si tienes una deuda tributaria pendiente, entra hoy a SRI en línea y revisa el monto exacto en el menú Deudas. Después decide el plazo que tu flujo de caja aguanta. Y si quieres dejar de adivinar tus números, visita ekicont.com: ordena tus obligaciones y paga con un plan, no con sustos.