La factura que se quedó para mañana
Toda pyme conoce la escena: la venta se cierra, el cliente se va contento y la factura queda para después. Al final del día, o de la semana, alguien se sienta a facturar todo junto, con las fechas que le acomodan. Durante años, ese atraso tenía un margen: los comprobantes podían transmitirse hasta 4 días hábiles después de emitidos. Ese margen se acabó. Desde el 1 de enero de 2026, la factura electrónica se transmite al SRI en el momento de su emisión, y la fecha del comprobante tiene que ser la fecha real de la operación.
El cambio viene de la Resolución NAC-DGERCGC25-00000017, de julio de 2025, que reformó las normas de emisión y anulación de comprobantes electrónicos. Su mensaje central es simple: emitir y transmitir son ahora un mismo acto. Si tu sistema acumula comprobantes para enviarlos en lote al final del día, está fuera de la norma vigente, aunque las facturas terminen llegando. Y si la fecha de emisión no coincide con la de la venta, la inconsistencia queda registrada desde el inicio.
Factura el mismo día de la venta: transmisión inmediata al SRI desde 2026
Dos reglas que no admiten atajos
La primera regla es la fecha. El comprobante debe emitirse en la fecha en que ocurre la transacción. Facturar hoy la venta de la semana pasada ya no es una práctica tolerada ni un detalle administrativo: es un comprobante con fecha que no corresponde a la operación, y eso es exactamente lo que el nuevo esquema busca eliminar. La disciplina empieza en el mostrador o en la entrega del servicio, no en la oficina al cierre del mes.
La segunda regla es la transmisión. Tu sistema debe enviar el comprobante al SRI al momento de emitirlo, en tiempo real. Si la fecha del sistema está mal, si el equipo factura sin conexión y deja comprobantes en cola, o si el proceso depende de alguien que "los envía después", el resultado es un comprobante emitido y no transmitido, visible en el control.
Un tercer punto conviene tenerlo presente: la anulación también cambió. Desde agosto de 2025 solo se puede anular en línea hasta el día 7 del mes siguiente, con aceptación del receptor, y las facturas a consumidor final ya no se pueden anular. Mejor emitir bien el mismo día que corregir después contra el reloj.
Cuatro controles para dejar la facturación al día
El primer control es el hábito: toda venta se factura el mismo día, sin excepción interna. No "cuando haya tiempo", no "el lunes". Si la venta ocurrió hoy, el comprobante es de hoy. El segundo control es el sistema: verifica que tu facturador transmita al emitir y no en lote, y que la fecha del equipo sea la fecha real. Una prueba sencilla es emitir un comprobante y confirmar en el momento que quedó transmitido y autorizado, no horas después.
El tercer control es el cierre del día: antes de cerrar, revisa que todo lo emitido quedó transmitido y autorizado. Lo que quedó en cola o con error no se deja para mañana: se resuelve el mismo día, mientras la operación está fresca y la fecha todavía es la correcta. El cuarto control es el archivo: guarda cada comprobante junto con su autorización. Esa pareja, comprobante más autorización, es la que sustenta tu declaración y la que te respalda ante cualquier revisión.
Cuando vender y facturar van al mismo ritmo
La parte difícil no es entender la norma, sino sostener el ritmo todos los días sin que el proceso dependa de la memoria de una persona. Ekicont emite desde la operación real, así que la transmisión no es un paso extra al final del día: es parte de la venta. Tú vendes; el comprobante queda emitido, transmitido y archivado.
Revisa hoy mismo tu sistema: emite, confirma la transmisión en el momento y cierra el día sin comprobantes en cola. Facturar el mismo día no es solo cumplir la norma de 2026: es la forma más simple de que tus ventas y tus declaraciones digan siempre lo mismo. En ekicont.com puedes empezar.