Tus equipos se desgastan, y la ley lo reconoce
Todo activo fijo pierde valor con el uso y el paso del tiempo: el computador se vuelve obsoleto, el vehículo acumula kilómetros, la maquinaria se desgasta. La buena noticia es que la normativa tributaria ecuatoriana permite reconocer ese desgaste como gasto deducible del impuesto a la renta. La mala: si lo calculas mal, el SRI desestima el exceso y pagas de más.
El Reglamento para la aplicación de la Ley de Régimen Tributario Interno fija los porcentajes máximos anuales de depreciación según el tipo de bien. No son sugerencias: son topes. Depreciar por encima de ellos significa perder la deducción en la parte excedente.

Un computador de 1.500 dólares genera 495 dólares de gasto deducible al año
La tabla que todo negocio debería tener a la mano
Los porcentajes máximos son cuatro, y conviene memorizarlos:
- **Equipos de cómputo y software: 33% anual.** Vida útil de tres años. Es el porcentaje más alto porque la tecnología se desvaloriza rápido.
- **Vehículos, equipos de transporte y equipo caminero móvil: 20% anual.** Vida útil de cinco años.
- **Instalaciones, maquinarias, equipos y muebles: 10% anual.** Vida útil de diez años.
- **Inmuebles (excepto terrenos), naves y aeronaves: 5% anual.** Vida útil de veinte años. El terreno nunca se deprecia.
Hay una regla adicional que pocos aplican: si el porcentaje calculado según la vida útil real del bien o la técnica contable resulta menor que el tope del reglamento, se usa el menor. El tope es un máximo, no una obligación.
Los números, con un ejemplo de verdad
Un computador comprado en 1.500 dólares se deprecia al 33%: 495 dólares de gasto deducible cada año, durante tres años. Un vehículo de 25.000 dólares al 20%: 5.000 dólares anuales durante cinco años. Una maquinaria de 40.000 al 10%: 4.000 dólares por año durante una década.
El error más común es depreciar "a ojo": asignar porcentajes inventados, olvidar que el bien ya terminó su vida útil y seguir depreciándolo, o no registrar la depreciación y perder la deducción completa. Cada uno de esos errores cuesta dinero, sea por impuesto pagado de más o por ajustes del SRI.
Cuando la tabla se aplica sola
Llevar la depreciación en una hoja de cálculo funciona hasta que los activos se multiplican: fechas de compra distintas, vidas útiles distintas, bienes que se venden a mitad de camino. Ekicont registra cada activo fijo con su fecha y su categoría, aplica automáticamente el porcentaje que corresponde según la normativa y genera el asiento de depreciación período tras período, sin que tengas que recordar la tabla.
Depreciar bien no es un truco contable: es usar una deducción que la ley te otorga. Con los porcentajes correctos y el registro al día, tus activos trabajan dos veces: primero produciendo, después reduciendo tu impuesto. Si quieres dejar de calcularlo a mano, en ekicont.com puedes empezar hoy.